El Parkinson se puede definir como un trastorno neurodegenerativo que ataca al sistema nervioso de nuestro organismo. Se trata de una enfermedad que afecta al movimiento de manera crónica y progresiva.
Una de las principales características de esta patología es la pérdida de neuronas en la sustancia negra, una estructura situada en la parte media del cerebro. Esta pérdida provoca una disminución de dopamina en nuestro cuerpo, una sustancia que transmite información necesaria para que realicemos movimientos con normalidad.
Según el artículo de la Revista Médica Clínica Las Condes, establece que esta enfermedad es el trastorno neurodegenerativo más frecuente, tras el Alzheimer. Su principal factor de riesgo es la edad, la enfermedad de Parkinson supone, cada vez más, un reto de salud pública en nuestras sociedades occidentales progresivamente envejecidas.
A pesar de que el Parkinson, por ahora, no tiene cura, hay muchas como los medicamentos y los cuidados personalizados que permiten mejorar notablemente los síntomas del paciente.
Gemma Montero, Gerente de Sepes Atención Domiciliaria, explica que “para pacientes con Parkinson es muy importante contar con una cuidadora a domicilio para la gestión del día a día”. Además, añade que “es fundamental tener en plantilla a expertas cuidadores de Parkinson, como así cuenta SEPES Atención Domiciliaria”.
Los síntomas más frecuentes del Parkinson
Los cuidadores a domicilio de Parkinson suelen tener en lista una serie de síntomas para la identificación de esta enfermedad.
Teniendo en cuenta que los síntomas pueden ser distintos para cada persona, los primeros signos son leves y afectan a un lado de nuestro cuerpo y, posteriormente, afectan en ambos lados del cuerpo:
- Temblor en las manos, los brazos, las piernas, la mandíbula y la cara.
- Problemas de equilibrio y coordinación.
- Rigidez en los brazos, las piernas y el tronco.
- Lentitud de los movimientos.
Causas del Parkinson: ¿a qué se debe?
En la búsqueda constante de respuestas sobre el origen del Parkinson, la ciencia aún no ha podido identificar una única causa definitiva hasta la fecha. Sin embargo, se sugiere que esta compleja enfermedad neurodegenerativa puede estar vinculada a la interacción de diversos factores.
En general, se considera que puede producirse por la suma de diversos factores:
Factores genéticos
Una proporción significativa de los casos de Parkinson se presenta de manera esporádica, lo que sugiere que factores genéticos podrían desempeñar un papel crucial. Explorar la conexión entre la genética y esta enfermedad abre una puerta fascinante hacia la comprensión de su origen y desarrollo.
La edad
La edad, indiscutiblemente, se erige como uno de los principales factores de riesgo asociados con el Parkinson.
Esta enfermedad tiende a manifestarse con mayor frecuencia en personas de entre 50 y 60 años, destacando la importancia de entender cómo el envejecimiento puede desencadenar este trastorno neurológico.
Factores medioambientales
Además de los aspectos genéticos y la edad, factores medioambientales también han sido señalados como posibles contribuyentes al desarrollo del Parkinson.
En particular, existe una conexión potencial entre la exposición a contaminantes ambientales, como el consumo de agua de pozos o la exposición a pesticidas y herbicidas, y la prevalencia de la enfermedad. Este hallazgo, aunque con un porcentaje de incidencia menor, destaca la importancia de analizar cómo el entorno puede impactar en la salud neurológica.
Atención domiciliaria para pacientes de Parkinson
Empresas como SEPES Atención Domiciliaria cuentan con profesionales cuidadoras a domicilio conocedoras de los mejores tratamientos para esta terrible enfermedad, el Parkinson.
“La principal baza para los pacientes es no tener que abandonar su domicilio habitual y, contar con trabajadoras a domicilio para que pueda tratar la enfermedad con la tranquilidad que da tu propio hogar”, afirma Gemma Montero.




