El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa que afecta la memoria, el pensamiento y el comportamiento.
A medida que avanza, es común que las personas desarrollen ciertos patrones de conducta o «manías» que pueden ser desconcertantes para sus familiares y cuidadores. Identificar y comprender estas conductas es clave para ofrecerles una atención adecuada y empática, por eso en el artículo de hoy queremos hablarte de ello.
Conductas comunes en personas con alzhéimer
Entre las conductas más habituales que se observan en personas con alzhéimer destacan:
- Esconder objetos: Una práctica frecuente que puede estar relacionada con la inseguridad o el miedo a perder sus pertenencias.
- Repetir palabras, frases o preguntas: Esto ocurre debido a la pérdida de memoria a corto plazo, que les impide recordar que ya han dicho algo.
- Tocar y mover objetos repetidamente: Estas acciones pueden brindarles una sensación de control o seguridad en un entorno que perciben como confuso.
- Comer de manera excesiva o compulsiva: Algunos desarrollan una necesidad de comer con frecuencia, a menudo relacionada con la ansiedad o la falta de saciedad.
- Insistir en realizar actividades específicas en momentos inoportunos: Por ejemplo, querer salir de casa a altas horas de la noche o realizar tareas domésticas de madrugada.
- Hablar o expresarse de manera incoherente: Esto ocurre cuando les resulta difícil articular ideas o recordar palabras.
- Imaginar hechos que no existen: También conocido como confabulación, puede incluir creer que objetos o personas han desaparecido o que alguien les está engañando.
Cómo manejar estas conductas
Es fundamental abordar estas conductas con paciencia y comprensión, evitando confrontaciones o intentos de corregir al paciente.
Algunos consejos útiles que pueden ayudarte a lidiar con este tipo de conductas:
- Esconder objetos: Crear un lugar seguro para guardar pertenencias importantes y ofrecerles alternativas para que almacenen cosas inofensivas.
- Repeticiones constantes: Responder con tranquilidad y, si es posible, utilizar notas visuales o recordatorios escritos para reducir la ansiedad.
- Manejo de objetos: Proveerles objetos que puedan manipular sin riesgo, como pelotas antiestrés o juguetes sensoriales.
- Alimentación compulsiva: Planificar comidas regulares y ofrecer snacks saludables en pequeñas porciones.
- Actividades inoportunas: Redirigir su atención hacia otras tareas o actividades adecuadas al momento.
- Expresiones incoherentes: Escuchar con atención y responder con calma, tratando de comprender su estado emocional más que el contenido literal.
- Confabulaciones: Evitar discutir o intentar convencerles de la realidad. Es mejor validar sus emociones y redirigir la conversación.
El papel de los cuidadores y el apoyo profesional
Los cuidadores familiares suelen enfrentarse a grandes desafíos al atender a personas con alzhéimer. Por eso, contar con apoyo profesional puede marcar la diferencia en la calidad de vida tanto del paciente como de sus familiares.
En SEPES, ofrecemos servicios de atención domiciliaria diseñados para atender las necesidades específicas de personas con alzhéimer. Nuestros profesionales están capacitados para gestionar estas conductas con sensibilidad y brindar el acompañamiento necesario para mejorar su bienestar diario.
Comprender las manías asociadas al alzhéimer es esencial para manejar estas conductas con empatía y paciencia. Con el apoyo adecuado, tanto los pacientes como sus familias pueden encontrar estrategias para enfrentar los retos que plantea esta enfermedad.
Si necesitas ayuda para cuidar a un ser querido con alzhéimer, en SEPES estamos aquí para ofrecerte el apoyo profesional que necesitas. Nuestro equipo de asistencia domiciliaria trabaja para garantizar un entorno seguro y confortable para todos nuestros usuarios.




