Cuando una persona mayor o dependiente empieza a necesitar ayuda en su día a día, muchas familias se encuentran ante una decisión compleja: cómo garantizar la mejor atención posible sin renunciar al bienestar, las rutinas y el entorno habitual de su ser querido. Con más de dos décadas de experiencia en la atención domiciliaria, SEPES continúa apostando por un modelo centrado en la persona y refuerza ahora uno de sus servicios más demandados: el de internas cuidadoras a domicilio.
La empresa, con sede en Vilanova i la Geltrú, está registrada en dos registros de entidades de la Generalitat de Catalunya, como entidad de servicios sociales y también como empresa de colocación acreditada por el SOC. Esta doble acreditación le permite ofrecer soluciones adaptadas a cada situación familiar, desde intervenciones puntuales de unas horas hasta servicios de cobertura de 24h.
Según explica su gerente, Gemma Montero, el primer paso es siempre escuchar y analizar las necesidades reales de cada persona. «Las familias a menudo nos explican lo que creen que necesitan, pero nuestro trabajo es valorar cuál es la necesidad real del usuario y encontrar la mejor solución posible», señala.

Una atención que se adapta a cada caso
SEPES ofrece diferentes modalidades de apoyo domiciliario. Por un lado, el Servicio de Atención Domiciliaria (SAD), con trabajadoras familiares contratadas directamente por la empresa, que intervienen en tareas como la higiene personal, control de medicación, el acompañamiento, la preparación de las comidas o el apoyo en las actividades básicas de la vida diaria (AVD).
Por otro lado, a través de su actividad como empresa de colocación acreditada por el SOC, gestiona la selección e incorporación de empleadas del hogar y cuidadoras internas, una opción cada vez más valorada por familias que necesitan una presencia continuada en el domicilio.
La diferencia es importante. Mientras que una trabajadora familiar interviene durante unas horas concretas, una cuidadora interna convive con la persona atendida y le proporciona apoyo cotidiano de manera permanente, respetando siempre los descansos y las condiciones laborales establecidas por la normativa vigente.

El servicio de internas: una alternativa a la institucionalización
Para muchas familias, la posibilidad de mantener a la persona mayor en su casa es una prioridad. Seguir viviendo en su entorno habitual, rodeada de sus recuerdos, sus rutinas y sus objetos personales, contribuye a menudo a mejorar su bienestar emocional y su calidad de vida.
En este contexto, el servicio de internas de SEPES se presenta como una alternativa que combina seguridad, atención personalizada y tranquilidad para la familia.
Antes de proponer una candidata, el equipo de SEPES realiza una valoración exhaustiva de la situación. Se tienen en cuenta aspectos como las patologías del usuario, el grado de autonomía, las necesidades físicas o cognitivas e incluso factores relacionados con la personalidad y la convivencia.
«Cada domicilio es diferente y cada persona también. No se trata solo de encontrar una cuidadora con experiencia, sino de encontrar a la profesional adecuada para esa familia concreta», explica Montero.
Por este motivo, SEPES selecciona varias candidatas adecuadas para cada servicio y organiza entrevistas con la familia para que pueda conocerlas personalmente. Este proceso permite que sean los propios familiares quienes elijan a la cuidadora que mejor encaja con las necesidades del usuario y con la dinámica del hogar.

Más allá de la selección
Una de las principales diferencias del modelo de SEPES es que el servicio no termina con la contratación de la cuidadora. La empresa se encarga de todas las gestiones administrativas y laborales relacionadas con la incorporación: contratos, altas, nóminas, cotizaciones y asesoramiento continuado. Además, mantiene un seguimiento permanente tanto de la familia como de la profesional para garantizar que el servicio funciona correctamente.
Este acompañamiento resulta especialmente valioso en momentos delicados, como las vacaciones de la cuidadora, bajas médicas o cualquier incidencia inesperada. En estos casos, SEPES coordina las sustituciones necesarias para que el usuario no quede desatendido.
«Cuando una familia contrata a una cuidadora por su cuenta, si esa persona se pone enferma o necesita vacaciones, a menudo se encuentran solas ante el problema. Nosotros nos encargamos de encontrar las coberturas y de coordinar todo el proceso», destaca la gerente.

Apostar por la estabilidad
Otro de los rasgos distintivos de SEPES es su apuesta por la calidad del empleo. La empresa defiende que unas buenas condiciones laborales repercuten directamente en la estabilidad de los servicios y en la satisfacción de las familias.
Por eso trabaja con una política de máxima transparencia en los presupuestos y procura ofrecer condiciones salariales competitivas a las profesionales que forman parte de su red.
El objetivo es favorecer relaciones laborales estables y de larga duración, un factor especialmente importante en el ámbito de los cuidados, donde la confianza y el vínculo personal se vuelven esenciales.
Cobertura en toda Cataluña
Mientras que el Servicio de Atención Domiciliaria se centra principalmente en el Garraf y en el Alt y Baix Penedès, el servicio de internas gestionado a través de la empresa de colocación tiene cobertura en toda Cataluña.
Esta amplitud territorial permite dar respuesta tanto a familias del entorno más cercano como a usuarios de otros puntos del país que buscan una alternativa profesional, segura y personalizada para la atención de sus familiares.
Para Gemma Montero, la clave sigue siendo la misma desde los inicios de la empresa: «Las personas quieren sentirse cuidadas, pero también respetadas. Y cuando esto puede hacerse desde su casa, manteniendo sus rutinas y su autonomía, los beneficios son enormes tanto para ellas como para sus familias.»
Con este refuerzo del servicio de internas, SEPES reafirma su compromiso con una atención domiciliaria de calidad, humana y adaptada a las necesidades reales de cada persona.




